El crucero AIDAperla se encontraba atracado en el puerto de El Havre, Francia cuando vendaval rompió sus amarras y precipitó el barco contra el muelle. A pesar de que el buque entró en contacto con la infraestructura portuaria, la colisión fue leve y no hubo que lamentar heridos, ni a bordo del barco ni en el puerto.

El navío fue incapaz de maniobrar por sus propios medios para recuperar la posición de atraque, así que tuvo que ser llevado por remolcadores.
Tras recuperar el puesto de atraque, se puso en marcha el dispositivo para que las cosas pudieran volver a la normalidad lo antes posible, en particular el embarque de pasajeros que permanecieron en el muelle en condiciones óptimas de seguridad.
El barco tiene longitud total de 300 metros. El crucero tiene mil 643 cabinas y capacidad para 3 mil 286 pasajeros en ocupación doble.
Cuenta con 18 cubiertas de las cuales 16 son para pasajeros, además 12 restaurantes, tres snackbars y 14 cafés y bares.





