Deuda en dólares y en pesos * Infraestructura eléctrica
A PESAR de los esfuerzos de Edgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), al trata de explicar a los legisladores la disminución en la deuda pública en dólares y evitar hablar del aumento exponencial en pesos, la única verdad es que está muy comprometida la trayectoria de estabilidad de esos débitos frente a las evaluaciones que harán las agencias calificadoras en este sexenio.

En el Paquete Económico 2027 no se dice nada sobre los activos financieros disponibles del gobierno, es decir cuánto hay en caja, cuánto en los fondos de estabilización y que tan vastas son las disponibilidades de las empresas públicas.
La única verdad es que los dos gobiernos de la cuarta transformación recibieron en 2018 un Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la medida más amplia de la deuda pública, en 10 billones 550 mil millones de pesos y para 2027 se ubicará en 21 billones 665 mil millones de pesos, y como porcentaje del PIB alcanzará el 56.5 por ciento, aunque hay muchas discusión y cuestionamientos sobre los próximos tres años, ya que cálculos de expertos colocan esa proporción en 60 por ciento, lo que nos llevaría a perder el grado de inversión y que el papel del gobierno en dólares y pesos sean considerados “basura”.

La deuda contratada en el mercado interno pasa de 42.5 por ciento a 45.9 por ciento del PIB entre 2026 y 2032, mientras que la externa baja de 11.4 por ciento a 10.6 por ciento, y la SHCP proyecta que todo el endeudamiento adicional se concentrará en el mercado local, lo que reduce depreciaciones del peso frente al dólar, pero nos obligará a ofrecer tasas superiores a las de la deuda externa, con la consecuente presión en el costo financiero de próximos años.
El problema de la deuda pública es que en el horizonte no se observan constantes los ingresos, ni el costo financiero, ni las participaciones, ni la cobertura total de las pensiones y los programas sociales. No se ven ajustes fiscales, sólo menor margen de maniobra en el gasto y mayor adquisición de deuda en moneda extranjera y emisión de papel en pesos.
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DE ACUERDO con Teseo Data Lab México enfrenta una mayor presión sobre su infraestructura eléctrica por la expansión de parques industriales, plantas manufactureras y centros de datos.

Se estima que entre 2026 y 2028 el país pasará de 477 a 610 parques industriales, mientras que el espacio industrial crecerá de 85 a 118 millones de metros cuadrados.
La IED podría aumentar de 41 mil a 49 mil millones de dólares en ese periodo, lo que implica nuevas necesidades de electricidad y una mayor presión sobre la infraestructura existente.
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